Integración entre sistemas
Si usás varios programas que no se comunican, alguien termina siendo el puente. Conectarlos hace que un dato se cargue una sola vez y llegue a todos lados.
Si te suena alguna de estas
- Cargás la misma venta en la tienda online, en el sistema de facturación y en la planilla.
- El stock de la tienda online no coincide con el del local.
- Cuando cambiás un dato en un lugar, te olvidás de cambiarlo en los otros.
- Tenés un sistema viejo que no se puede cambiar, pero necesitás que se conecte con algo nuevo.
Cómo lo resolvemos
Hacemos un mapa de los sistemas que usás y de qué datos viajan entre ellos, aunque hoy viajen en la cabeza de una persona. Ese mapa muestra dónde se duplica trabajo y dónde se cometen errores.
Después se define qué sistema es la fuente de cada dato. Por ejemplo, el stock se carga en un solo lugar y los demás lo leen. Sin esa regla, las conexiones terminan peleándose entre sí.
Qué puede incluir
- Conexión entre tienda online, facturación y stock.
- Sincronización de clientes, productos y precios.
- Importación y exportación automática de archivos.
- Conexión con medios de pago y servicios de envío.
- Puente entre un sistema viejo y herramientas nuevas.
- Avisos cuando una conexión falla.
Para quién tiene sentido
Para empresas que ya usan varias herramientas y notan que se pierde tiempo, o se cometen errores, al pasar datos de una a otra.
Preguntas frecuentes
¿Siempre se pueden conectar dos sistemas?
Depende de lo que cada uno permita. Muchos tienen conexión lista para usar. Otros permiten exportar o importar archivos, y con eso alcanza. En pocos casos no hay forma, y te lo decimos antes de empezar.
¿Qué pasa si uno de los sistemas falla?
La integración se diseña para avisar y reintentar. Nada se pierde en silencio: si un dato no llegó, queda registrado y se puede reenviar.
¿Puedo conectar un sistema antiguo?
Muchas veces sí, a través de archivos, de la base de datos o de un programa intermedio. Se revisa caso por caso.
¿Te pasa algo de esto?
Contanos cómo trabajás hoy y vemos juntos qué conviene hacer. La primera conversación no te compromete a nada.