Control de stock para tu negocio
Un sistema que te dice qué hay en cada depósito o local, qué se está agotando y qué lleva meses parado. Hecho para tu forma de trabajar, no para un negocio genérico.
Si te suena alguna de estas
- El stock del sistema (o de la planilla) nunca coincide con lo que hay en el depósito.
- Te enterás de que falta algo cuando el cliente ya lo pidió.
- Hay mercadería parada que nadie sabe cuánto tiempo lleva ahí.
- Cada local o depósito lleva su propio control y nadie ve el total.
Cómo lo resolvemos
Primero miramos cómo manejás hoy el stock: qué anotás, quién lo anota y dónde se pierde la información. Casi siempre el problema no es la falta de un programa, sino que el proceso no está definido o que cada persona lo hace distinto.
Con eso armamos una propuesta simple, por etapas. La primera etapa suele ser lo mínimo que ya te ordena: un solo lugar con los productos, las entradas y las salidas. Después se suma lo demás.
Qué puede incluir
- Ficha de cada producto, con código, categoría y proveedor.
- Entradas por compra y salidas por venta, ajustes y mermas.
- Stock por local o depósito, y transferencias entre ellos.
- Alertas de stock mínimo para reponer a tiempo.
- Control por lote o vencimiento, si tu rubro lo necesita.
- Inventarios y conteos físicos con la diferencia contra el sistema.
Para quién tiene sentido
Para comercios, distribuidoras y talleres que hoy controlan el stock con planillas o con un programa que ya no alcanza. Si lo que tenés funciona bien, te lo decimos: no hace falta cambiar nada.
Preguntas frecuentes
¿Sirve si tengo más de un local o depósito?
Sí. El stock se lleva por ubicación y se puede ver el total y el detalle de cada una. Los movimientos entre ubicaciones quedan registrados.
¿Puedo seguir usando mi sistema de facturación?
En muchos casos sí. Si el sistema de facturación permite exportar datos o conectarse, el stock se actualiza solo con cada venta. Si no, se evalúa cuál es el camino más simple.
¿Cuánto tarda en estar funcionando?
Depende de cuántos productos y ubicaciones haya. Siempre se trabaja por etapas: primero lo que más duele, y se amplía después.
¿Te pasa algo de esto?
Contanos cómo trabajás hoy y vemos juntos qué conviene hacer. La primera conversación no te compromete a nada.